¿Cómo hablaban los locutores que oían tus abuelos?

Pasado, presente y futuro del talento radiofónico

  Me gustan las personalidades que entretienen mucho, pero no las que hablan mucho.

Entretener mucho y hablar mucho son dos conceptos totalmente distintos. Tracy Johnson

A partir de la Segunda Guerra Mundial, el radio ha estado presente en la vida de las personas, y aunque durante algún tiempo la televisión amenazó con echarlo del escenario, el medio ha mostrado una gran capacidad de adaptación. El elemento central ha sido, en gran medida, la presencia de una personalidad llamativa —el llamado “talento al aire”— que aporta el elemento humano. El talento al aire, ayer y hoy, siempre ha luchado por crear esa magia que hace posible escapar de la rutina, cada vez con nuevas estrategias y usando todas las posibilidades que da la radiofonía: concursos, promociones, compartir historias personales, etc.

Los locutores de los abuelos

Pero el talento al aire, lo mismo que los aparatos de radio, han evolucionado. De las enormes consolas pasamos al radio en el teléfono celular. Antes las familias se reunían por la noche en la sala de su casa a escuchar todos juntos la radio. ¿Y cómo han evolucionado los DJs? Uno de los rasgos más sobresalientes del locutor de antaño es que funcionaban más como agentes de ventas o anunciantes de productos durante su programa. Por lo tanto, uno de sus principales objetivos era conseguir marcas que lo patrocinaran. Casi siempre ellos mismos escribían los anuncios, desempeñando el papel que hoy toca a las agencias publicitarias.

Pero también se ha operado otro cambio más profundo. El talento al aire es hoy más personalidad que talento.

No ha sido tanto una revolución, sino una evolución natural la que se ha dado en el talento al aire, comentó Tracy Johnson de TJ Media Group en un podcast. Por ejemplo, hace 40 años todavía teníamos al DJ explosivo, casi arrojando llamas; parecía que hablaba durante horas antes de poner la canción. Esto evolucionó en un mayor desarrollo de la personalidad del locutor, en fragmentos de audio más largos, como los que empezaron a aparecer en los años 70, rodeados de más campanas, y efectos de sonidos, mucho más audio grabado.

Los 80s: el gran cambio

A finales de los años 80 y principios de los 90 volvió a cambiar el escenario: el talento era ahora mostrar locutores más reales, más orgánicos y naturales, que transmitían su personalidad. Vivían su vida en la cabina, compartían sus experiencias al aire, se hacían vulnerables de cierta forma, y ése fue el verdadero cambio. El ejemplo típico es Howard Stern, el locutor más concentrado en revelar al público quién es realmente él.  Para las personalidades de la radio, hoy es más una cuestión de revelar quiénes son ellos y no tanto lo que hacen. Pero es necesario buscar cuál debe ser el siguiente gran cambio y cómo seguir lo que estableció Howard para llamar la atención de los radioescuchas de nuevas formas. Me gustan las personalidades que entretienen mucho, pero no las que hablan mucho. Entretener mucho y hablar mucho son dos conceptos totalmente distintos.

 

Si escuchamos los programas de las grandes personalidades de la radio de los años 70 o 60 y las comparamos con la radio hoy en día probablemente no nos gustarían. Scott Shannon, Alan Freed, Wolfman Jack, Casey Kasem y otras grandes personalidades del pasado suenen completamente distintas a la manera en que hoy nos comunicamos. Sin embargo, ellos entendieron la importancia de lograr conectar con la gente y nos dejaron grandes lecciones, por lo que yo recomiendo que los escuchemos, siempre y cuando no los copiemos, concluye Johnson.

 El futuro del talento al aire

¿Y en cuanto al futuro?  Buzz Knight, vicepresidente de programación de Greater Media, piensa que la radio seguirá apoyada en el desarrollo del talento, pero advierte: Todos los formatos deben adaptarse. Hoy existen muchos medios para oír buena música, y tener una marca fuerte todavía depende de contar con grandes personalidades al aire, que puedan relucir socialmente y hacer conexión con las comunidades. Éste es hoy, más que nunca, el punto crítico para definir quiénes somos (como empresas radiofónicas).

El DJ, sin duda, tiene todavía un gran futuro.